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La era del no sé

Tomado de https://www.linkedin.com/pulse/la-era-del-no-se-pablo-belly/

De manera directamente proporcional a como se avanza en la era del conocimiento, se progresa en la era del “no sé”. La era del “no sé” implica que, hoy por hoy, los puestos de trabajo son específicos. No cualquiera puede hacer cualquier cosa. Los puestos no son intercambiables. Hoy, un empleado puede saber más que su jefeporque cualquier persona no puede hacer cualquier cosa, y para hacer un trabajo se requiere de conocimientos precisos y sofisticados.

En la era industrial, cualquiera podía hacer cualquier cosa. En aquel momento surgió lo que conocemos como economía de escala. Uno de los beneficios que trajo esto para las organizaciones fueron las ganancias por volúmenes de venta, lo que implicaba, entre otras cosas, la estandarización de los procesos industriales, que también incluía a la fuerza laboral. Me refiero a que los puestos de trabajo eran intercambiables, y en el caso de que se requiriera un conocimiento específico o una técnica especial, la destreza se podía aprender en poco tiempo.

Fue la llegada de la era del conocimiento lo que hizo que los puestos de trabajo ya no sean intercambiables. La era del conocimiento generó también un nuevo cambio de paradigma en el management. Recuerdo lo que dijo Rubén Caligari, de la empresa Petrobras, durante una de las presentaciones que hice en Argentina: “El gerente se convirtió en un facilitador, dejó de ser un autócrata para ser un coordinador. Hoy, los gerentes no tienen problemas para levantar la mano en una junta y decir que no saben algo, que pueden apoyar una iniciativa, brindar los recursos, el soporte”. Lo que se desprende de este comentario es que, a veces, el que sabe es “otro”, alguien inferior en la escala jerárquica, pero que tiene los conocimientos específicos indispensables para que un proyecto se convierta en algo tangible.

Antes, el jefe lo sabía todo, era el que podía resolver cualquier cosa. Hoy no es así.

Esto sucede porque hoy los problemas son complejos, porque se multiplican los actores y los requerimientos, y las soluciones que se imponen son de más calidad, y por lo tanto las personas que aportan determinadas soluciones ya no pueden hacerlo todo. Entonces, aparece el concepto de especialización. Se acabó la supremacía del jefe que sabía todo o que parecía que sabía todo y surge la necesidad del especialista. El que sabe muchísimo de una sola cosa. Hay médicos y hay maestros y hay investigadores y hay biólogos y hay mecánicos que se especializan más y más en un aspecto de su profesión, a tal extremo que, en la actualidad, el desafío no es encontrar la respuesta, porque la respuesta está, sino lograr que los distintos expertos estén alineados, mirando para el mismo lado”, dice Rubén Caligari.

Henry Ford siempre decía: “Si fuera por mí, compraría nada más que las manos; pero, lamentablemente, vienen con una cabeza incluida”. Esto tiene que ver con la economía de escala. Hoy, la era del “no sé” implica un cierto shock en el statu quo y con cuestiones que tienen que ver con el ego, porque hay que saber decirle a un subordinado “esto no lo sé”.

En este contexto, en el transcurrir desde los perfiles generalistas hasta los perfiles especialistas, y por la lógica necesidad de agregar valor al trabajo, surgió la Gestión del Conocimiento en las empresas, que siempre buscan generar ventajas competitivas, y comenzaron a hacerlo capitalizando lo que las personas saben, sus conocimientos, tanto los explícitos como los tácitos; esos activos intangibles que les pertenecen a las personas que integran la organización y, cuando están al alcance de todos, colaboran de manera decisiva para alcanzar los objetivos estratégicos.

En una red como Linkedin es interesante poder intercambiar opiniones sobre cómo se da esto en tu ámbito, ¿Qué genera en tu organización el hecho que un colaborador sepa más que su jefe sobre algo?